Sobre Metrología en México instrumentos y equipos de medición
Desde hace miles de años el dinero ha sido un medio de pago y depósito de valor, en conjunto, también se ha convertido en una unidad de cuenta, para fijar precios y registrar deudas. Sus primeros indicios, se remontan entre los años 8000 – 4000 a.C., cuando se intercambiaban objetos y mercancías en lugar de billetes y monedas.
Este intercambio realizado con los animales, los cereales y la arcilla, requería que las partes interesadas estuvieran de acuerdo, es decir, que quien recibía el animal estuviera conforme con la cantidad de semillas ofrecidas y viceversa; sin embargo, esto no siempre era así.
Fue entonces que el valor de las cosas se simbolizó con objetos fáciles de transportar, que conservaban su valor y que no se descomponían fácilmente como las conchas de mar, las semillas de cacao y la sal (de ahí la palabra “salario”). Productos que tenían su propio valor y que eran una unidad de medida, puesto a que con el pesaje se indicaba el valor de otras cosas como el valor del trabajo y el crédito-deuda.
Este último concepto, fue cuantificado mediante tablillas de préstamos y deudas por lo general con intereses, y surgió al prometerse una cosa para obtener algo más de otra persona. Era una especie de crédito, para retirar recursos en un lugar y devolverlos en otro o para transferir el derecho de los recursos.
Más tarde, los metales como el oro, la plata y el cobre cobraron importancia por su fácil poder de moldeo; surgiendo la moneda, con un valor otorgado por el peso y el material del que estaban hechas. Así mismo, debido a la expansión de los viajes, el comercio y las transacciones, se impuso el papel moneda, que evitaba el traslado de grandes y pesadas cantidades de monedas. Hasta llegar a los billetes de la actualidad.
Hoy en día, el dinero es muy práctico, fácil de cargar y de transportar, acertado al pagar o cobrar y siempre está en constante movimiento y transformación. Con su evolución es posible referirse a otras formas de pago por bienes y servicios, como tarjetas de crédito, tarjetas de débito, dinero electrónico, transferencias o cheques.
En gran parte, todo gracias a la Metrología. Puesto que, al medir, se define la posibilidad de mejorar y evolucionar para un entendimiento preciso, eficaz y controlado. “La ciencia comienza donde empieza la medición, no siendo posible la ciencia exacta en ausencia de las mediciones”, Mendeleyev.
Por otro lado, a causa del incremento en la demanda de bienes y servicios, es decir, del tráfico del dinero en exceso, es que se genera la inflación; causando escasez y precios elevados (“inflados”, de ahí su nombre) por un periodo determinado de tiempo. En cambio, el poder adquisitivo de la población se mantiene estable, ya que los bancos centrales se encargan de que haya una tasa entre el 2% y el 3% de ella. Además, este fenómeno provoca que, en lugar de ahorrar, el dinero se consuma y se gaste, debido a que va perdiendo su valor, lo que provoca su circulación.
Por último, una de las consecuencias de la inflación es la cuesta de enero, porque los precios de los bienes y servicios se incrementan, y teniendo en cuenta el antecedente desmedido de las festividades de fin de año, el pagar se vuelve complicado haciendo que las deudas se acumulen por el mal manejo de las finanzas personales. Por ello, opta por organizar los pagos de mayor a menor prioridad, salda las deudas y planea los gastos mensuales, sé más sabio con el uso del dinero.