Sobre Metrología en México instrumentos y equipos de medición
La Revolución Mexicana sin duda es el “acontecimiento político y social más importante del siglo XX” en el país.
Surgió en 1910, debido a un movimiento popular anti latifundista y anti imperialista; su origen se debe a la dictadura de Porfirio Díaz, al reelegirse en siete ocasiones.
En el año 1908, Porfirio Díaz declaró estar cansado de ejercer el poder, insinuando la posibilidad de alternancia. Esto bastó para que Francisco I. Madero se postulara en la plataforma anti reeleccionista, el cual exigía elecciones limpias y democráticas para dejar atrás el hartazgo por la desigualdad social, la nula libertad de expresión, la explotación indígena, el despojo de tierras a campesinos, etc. Sin embargo, los grupos de poder porfiristas presionaron a Porfirio Díaz a continuar en el cargo, por lo que se cometió un nuevo fraude electoral, en el cual Madero fue hecho prisionero días antes de la elección de junio de 1910 (bajo cargos de rebelión) para que Díaz fuera nuevamente “reelegido”.
Debido a esto, en cuanto Madero quedó en libertad optó por escapar hacia Texas y promulgó el 6 de octubre de 1910 el Plan de San Luis: en el cual declaraba nulas las elecciones de ese año, se reconocía como presidente provisional, jefe de la Revolución e insistía en reivindicaciones sociales para los indígenas y los obreros de México. Su lema era “Sufragio efectivo, no reelección” y convocaba al levantamiento armado para el día 20 de noviembre de 1910.
Por lo cual hubo diversos levantamientos en gran parte del país, encabezadas por Pascual Orozco, Francisco «Pancho» Villa (seudónimo de Doroteo Arango, el Centauro del Norte) y Emiliano Zapata (el Caudillo del Sur). Ocupándose diversos armamentos provenientes del país y de Francia, Inglaterra y Estados Unidos, como: fusiles (Mauser, semiautomático Mondragón, Springfield M1903, Winchester M1895 de repetición de palanca), ametralladoras (pesada Hotchkiss, Colt, Vickers), cañones (francés M1897, Schneider-Canet M1898, St. Chamond-Mondragón, Krupp de 75mm), rifle Winchester M73, carabinas (30-30 y Mauser) y revólver militar Single Action Army.
Estas armas actualmente se encuentran exhibidas en diferentes partes, como verdaderos testimonios que ayudan a narrar los acontecimientos de cada batalla y como un enlace con nuestro pasado.
Respecto a la pólvora, en sus inicios era de color negro y después pasó a ser blanca o no humeante, para disparar cientos de veces sin tener que limpiar el cañón. Los calibres se redujeron, gracias a la potencia de este tipo de pólvora; además se redujo el peso de las armas, con mayor estabilidad, menos sensibilidad a los cambios de temperatura – golpes, más sencillas en su fabricación – almacenaje y con un manejo menos peligroso.
Esto y más, se logró gracias a los avances tecnológicos y científicos, como la Metrología, siendo esta una pieza clave para un mejor alcance, precisión y exactitud. Ya que los soldados podían disparar sin que el humo de su arma delatara su posición y al tener menor longitud, desenfundaban sus armas con mayor rapidez.
Las victorias militares obligaron a la renuncia y el exilio de Porfirio Díaz en Francia, y tiempo después, se celebraron nuevas elecciones y Francisco I. Madero resultó victorioso.
No obstante, el conflicto no terminaría ahí pues, la “incapacidad” de Madero para cumplir sus promesas de campaña ocasionó que hubiera un nuevo levantamiento; esta vez en su contra. Fue entonces cuando Victoriano Huerta consolidó el Golpe de Estado en contra el régimen maderista y tuvo lugar la Decena Trágica, en la cual Francisco fue asesinado.
Posteriormente Huerta fue derrocado, Venustiano Carranza logró convertirse en presidente y se estableció la Constitución de 1917, documento que, para muchos historiadores, marcó el fin de la Revolución Mexicana.